lunes, 27 de abril de 2009

A La Furia le faltó furia… y fútbol

Por Mariano

“Si ganamos este partido, clasificamos” se escuchó de boca del 9 de La Furia minutos antes del comienzo del encuentro. La frase, con un tono motivador, intentaba esquivar a la idea de que, en realidad, sólo con el empate se entraba a los cruces eliminatorios.
Sin embargo, cuando sonó el silbato inicial, los jugadores se olvidaron de la prédica lichística y disputaron un partido para el olvido.

En un primer tiempo con poca prolijidad y con algo de entrega, los diablos rojos de LAVOZ.com.ar intentaron proponer un juego de contragolpe ante un rival que buscaba convertir a como dé lugar. Jugadas claras de gol no hubieron muchas. Se destacó una clarísima de La Mañana, que luego de una serie de rebotes salvó Mati sobre la línea. ¿Y La Furia? Hizo poco. La única aproximación se dio por medio de Jopi, con un disparo al arco desde media distancia.

Igualados en cero, llegó el descanso de entretiempo. Hubo mucha filosofía en esos minutos. “No descuidemos el medio campo” fue la frase que más se repitió.
Dicho y hecho. Apenas comenzada la segunda mitad, una jugada iniciada por el cinco rival terminó, luego de una pared, en gol para La Mañana.

Con el tanto, el partido se complicó para los furiosos, que no mostraban signos de buen juego. La falta del jugador revelación del torneo no supo ser suplida. No hubo entrega ni fútbol. Ni siquiera sucedió como otras veces, en las que en el banco estuvo la clave para resistir este tipo de encuentros con el recambio de aire. Ni titulares, ni suplentes estuvieron a la altura.

A todo esto, llegó la gota que rebalsó el vaso. Un despeje rival desde mitad de cancha terminó siendo el 2-0 definitivo, aunque todavía restaban 10 largos minutos de juego. Ese lapso alcanzó para agregar al cotejo algunos gritos del Pelado, nuevamente figura en los rojos, y varias jugadas que podrían haber ampliado la diferencia para los de Avenida Colón. Otra vez la pregunta: ¿acaso La Furia no jugaba? Otra vez la respuesta: hizo poco.

Un cabezazo de Gabi en el travesaño, un mano a mano del mismo jugador contenido por el arquero rival y otro de Lichi, que se perdió entre las nubes, se observan en la escueta planilla de las estadísticas.
Luego del encuentro, uno de los jugadores derrotados deslizó: “Creo que si jugábamos un hora más, no hacíamos ningún gol”. Cuanta razón tuvo.


Varios aplazos

Agus: 6. Exceptuando el primer gol y el “gol-rechazo” de mitad de chancha, atajó todo. Además, fue clave en el empate de Canal 12 ante un rival directo.

Chino: 5. Prolijo en la banda izquierda. Intentó de tiro libre, pero no se le dio.

Pela: 8. Aguerrido de piernas y picante de lengua. Sacó cada pelota que se le cruzó. A… un poco de justicia, ya que nadie lo mencionó: fue la figura del partido anterior, ante el CUP.

Mati: 6. Defendió bien e intentó varias veces con proyecciones al ras de la línea.

Gabi: 6 ½ . Fue el único que propuso algo de juego en una mañana falta de magia. Estuvo muy solo.

Mariano: 4. Triste desempeño: sin aire y sin fútbol. No estuvo a la altura.

Lichi: 4. Anda con los botines cambiados. Comienzan a circular rumores de brujería. Marche un exorcismo.

Jopi: 5. Jugó de arranque y lo hizo bien. La defensa rival estaba bien parada y era difícil moverse.

Rojas: 4. Le costó encontrar el equilibrio en la defensa. Su regreso, aunque salvador por cuestión de ausencia de suplentes, fue anticipado.

Javi: 4. El refuerzo infaltable de cada sábado no mostró la claridad de otras veces. Se lo vio acorralado cuando el rival apretaba en la marca.

Joe: 4. Estuvo muy callado. Ante la falta de su “Zidane”, no supo como plantear el partido.

Chaco: sin calificación. Una doble extracción de muelas lo dejó fuera del partido. Sin embargo, se acercó a poner el hombro a las lágrimas por la derrota.

Promedio del equipo: 5,22

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